1-El principio de utilidad
Consiste en valorar y asegurar
que las estrategias y actuaciones elegidas que proporcionan el máximo beneficio
y el mínimo daño en la salud de la población.
Se divide en dos: Beneficencia y no-maleficencia.
Se divide en dos: Beneficencia y no-maleficencia.
2-El principio de autonomía
Este principio se asocia en la
promoción de la salud, con la libertad, y la intimidad de las personas y las
comunidades por lo tanto rechaza la coacción y exige el consentimiento
informado de los implicados.
3- El principio de la justicia.
La distribución de los bienes y
el poder entre la población así como los beneficios y las cargas o problemas
asociados a las estrategias de promoción de la salud y por extensión de la
actividad física relacionada con la salud.
4- El principio de la
responsabilidad.
Consecuencias y obligaciones de
las acciones personales, profesionales y sociales en el mundo y extrahumano.
Además posee un horizonte de futuro que va más allá de la duración de una vida.
Los principios se pueden complementar pero también pueden surgir conflictos entre ellos por lo tanto deberemos cambiar las estrategias.
Los principios se pueden complementar pero también pueden surgir conflictos entre ellos por lo tanto deberemos cambiar las estrategias.
Algunos principios se condicionan
unos a otros como ocurre con los principios de autonomía y justicia.
Quintana plantea elaborar una
jerarquía de principios que podría servir a la promoción de la actividad física
relacionada con la salud y que consiste en priorizar los principios de no-maleficencia y
de justicia por encima de los principios de autonomía y beneficencia. A pesar
de esto debemos tener en cuenta las circunstancias de cada caso.
Investigando sobre la relación
entre principios hemos encontrado según Diego Gracia el principio de
beneficencia es inseparable del de autonomía. ‘’Lo beneficioso lo es siempre para mí y
en esta situación concreta, razón, por la cual es incomprensible separado de la
autonomía. No se puede hacer el bien a otro en contra de su voluntad, aunque sí
estamos obligados a no hacerle mal."
La concepción actual del principio de
autonomía y el principio de beneficencia hace que ambos entren en una tensión
permanente. Sin embargo reconocer que existe esta tensión quiere decir que se
concede la misma importancia a los dos principios, como hacen los filósofos
americanos Beauchamp y Childress. Ellos consideran que tanto el principio de
beneficencia como el de autonomía son prima facie, es decir, tienen la misma
importancia. Sin embargo, en la práctica, ante una situación concreta nos
podemos ver obligados a jerarquizar los principios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario